Starlink y la aceleración de la competencia en telecomunicaciones

IMAGE: Starlink logo

Si no te sonaba ese logotipo, vete poniéndolo en tu radar. Starlink, la compañía de telecomunicaciones satelitales creada por Elon Musk aprovechando el desarrollo de los cohetes de SpaceX, sigue completando etapas según lo previsto y anuncia que ofrecerá servicios de conectividad de 300Mbps con una latencia aproximada de 20ms a finales de este año.

En el contexto de los Estados Unidos, en donde la compañía ha obtenido muy buenas condiciones y una financiación de $900 millones dentro de los programas de la FCC destinados a proporcionar conectividad a zonas rurales, una oferta así resulta muy competitiva, lo que ha provocado que muchos ISP dirijan una carta de protesta a la FCC alegando que la tecnología utilizada por la compañía es experimental, no está suficientemente probada, y dará problemas en el futuro.

Starlink ha ido desplegando su red de satélites en cada lanzamiento de SpaceX, pero además, ha ido abriéndose al pre-registro de usuarios a través de su página web y cuenta ya con unos diez mil usuarios en los Estados Unidos a los que ofrecerá, además de conectividad web, un servicio telefónico con llamadas de emergencia y acceso para usuarios con bajos niveles de ingresos, apuntando directamente al corazón de los operadores de telecomunicaciones.

Pero mientras vemos ya clientes recibiendo sus kits de conexión y sus antenas, haciendo vídeos de unboxing y escribiendo sobre cómo cambió su vida gracias a la conectividad proporcionada por la compañía, lo más interesante del tema es que, dada la configuración y la tecnología empleada por Starlink, la compañía se podría plantear expandir este servicio a la práctica totalidad del mundo a finales de este año, dando lugar a una potencial disrupción competitiva mundial en el sector de las telecomunicaciones.

La evolución de Starlink como compañía es interesantísima: por un lado, se apalanca en misiones de lanzamiento de cohetes de SpaceX, una compañía que ha logrado disminuir sistemáticamente el coste y las barreras de entrada para poner satélites en órbita (pueden lanzar hasta sesenta satélites en cada lanzamiento, o incluso utilizarlos para rellenar capacidad ociosa en otras misiones). Por otro, ha creado su propia tecnología en estos satélites, haciéndolos mucho más baratos y eficientes, y con un porcentaje de fallos muy contenido. Pero sobre todo, plantea el desarrollo de una infraestructura que puede ser utilizada en cualquier lugar del mundo, simplemente ofreciéndola a través de una página web, sin necesidad de demasiado desarrollo de infraestructura corporativa en cada mercado: las antenas pueden ser instaladas por instaladores independientes, y el servicio puede ser provisto casi sin necesidad de desplegar equipos de personas para dar servicio.

En telecomunicaciones, uno de los grandes dilemas es cómo ofrecer conectividad a zonas rurales escasamente pobladas en las que el despliegue de infraestructuras no resulta económicamente viable. ¿Qué ocurre si muchas de estas zonas, junto con otras como las afectadas por desastres naturales, comienzan a ser servidas mediante servicios de conectividad satelital de este tipo, con prestaciones de ancho de banda y latencia competitivas, y a un precio razonable? ¿Qué ocurre si esos servicios empiezan a ser considerados como opción ya no solo en esas zonas, sino en otras que hasta ahora las empresas de telecomunicaciones tradicionales tenían relativamente desatendidas?

La irrupción de Starlink como una posibilidad realista plantea también muchos otros problemas en un mercado que ha tendido a estar tradicionalmente muy regulado: ¿qué pasa con la amortización de las licencias de operación de frecuencias o con la amortización de las infraestructuras, en muchos casos revendidas a otras compañías, si aparecen competidores basados en tecnologías satelitales capaces de ofrecer un servicio competitivo en cualquier mercado? ¿Y qué ocurre en mercados en los que los gobiernos pretenden mantener una supervisión de la oferta de conectividad de los operadores, aprovechándolos para ejercer algún tipo de censura? ¿Van los gobiernos a perseguir a quienes se conecten de esta manera?

¿Veremos pronto ofertas competitivas de Starlink en zonas rurales en España? Un escenario que muchos operadores veían lejano o casi ciencia-ficción, que parece estar, contrariamente a lo que suele ocurrir con los anuncios de Elon Musk, siendo capaz de cumplir los plazos anunciados. La anunciada disrupción parece estar llegando según los planes previstos. ¿Estamos a punto de ver, en un plazo tan corto como este mismo año, una aceleración enorme en la competencia de los servicios de telecomunicaciones?



Enrique Dans
Enlace: Starlink y la aceleración de la competencia en telecomunicaciones

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies