Mejorando la interacción en videoconferencias

IMAGE: E.Dans

Ayer se emitió una entrevista que grabé para una radio canadiense, CKNW, que emite su programa GetConnected desde Vancouver, y que me contactó a partir de mi artículo en Forbes sobre la posible adquisición de AMC Theatres por parte de Amazon.

Lo interesante en este caso no es tanto la entrevista, en la que comento básicamente lo mismo que en el artículo original, sino que cuando me comentaron que, a pesar de ser una radio, pondrían en su página no solo el sonido, sino también el vídeo, quise aprovechar la oportunidad para probar algunas mejoras que he ido probando para mejorar la interacción en vídeo, fundamentalmente orientada a mis clases y conferencias. Está claro que durante bastante tiempo, la interacción a través de videoconferencia va a seguir siendo parte de nuestra vida normal, así que creo que vale la pena ir probando opciones que permitan mejorar sus posibilidades de interacción.

Lo que veis en la imagen es el setup completo, que no utilicé en su totalidad, pero sí monté para evaluar sus resultados. La parte fundamental es la más simple: la pantalla verde del fondo, que posibilita el uso de fondos virtuales con muchísima más calidad que los que pueden utilizarse en aplicaciones como Zoom, Microsoft Teams y otras. El uso de fondos virtuales es ya muy habitual en videoconferencias y es usado generalmente, además de para simplemente hacer bromas para simular que estás en la playa, para proteger la privacidad eliminando el fondo del lugar en el que te encuentras. Sin embargo, ofrece generalmente una calidad muy mala: la periferia de nuestra imagen suele aparecer borrosa, y cuando nos movemos o, sobre todo, nos alejamos algo de la pantalla, el resultado es mucho peor, llegando a resultar bastante incómodo. Utilizando una simple pantalla verde y definiéndola como tal en la aplicación de vídeo correspondiente, el resultado mejora sensiblemente como puede verse en mi entrevista, y se convierte en muy utilizable para otros usos, como puede observarse en el vídeo, para utilizar ese fondo para poner imágenes que puedan servir desde para simplemente ambientar aquello que se está comentando, para situar noticias o cualquier otro contenido.

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Pantallas de chroma las hay en muchos formatos. La mía cuelga de dos trípodes con un travesaño, y no es especialmente cómoda, sobre todo porque es excesivamente aparatosa para moverla por la casa. Las hay en forma de pantalla enrollable, o simplemente una tela que se sujeta con pinzas o chinchetas. Y seguramente, debería darle una planchadita 🙂

Como comentaba, es simplemente una prueba, pero es el tipo de cosas que me gusta hacer porque me permiten familiarizarme con cosas que pretendo utilizar posteriormente en otros casos. La pantalla verde forma parte de un pack de estudio con un par de focos laterales que en este caso no utilicé pero que vienen bien a veces porque generan una luz muy suave. En esta ocasión usé únicamente un aro de iluminación graduable y, como cámara, la de mi smartphone, sujeto con un soporte. Cuando no es así, mi recomendación es elevar el ordenador con una caja o una pila de libros hasta que su webcam nos quede aproximadamente al nivel de los ojos. Para utilizar la cámara del móvil en lugar de la webcam del laptop, lo que me permite algo más de libertad para establecer el punto de vista y da una calidad algo mejor, utilizo EpocCam HD, que se instala en un suspiro y posibilita una resolución de hasta 1920×1080, unida al ordenador mediante cable (aunque se puede utilizar sobre WiFi). Seguro que, como en el caso de los enlaces anteriores, hay muchas otras opciones, estas son únicamente las que he probado yo.

Para la videoconferencia, en esta ocasión, utilicé Zoom porque fue lo que me pidieron desde la emisora, y simplemente añadí los fondos virtuales uno a uno antes de la transmisión y mantuve la ventana de fondos virtuales abierta y desplazada a una zona de la pantalla en la que no me molestaba, para poder simplemente ir haciendo clic en el que quería utilizar en cada momento. Obviamente, se puede simplemente compartir pantalla, pero el resultado, aunque puede ser más recomendable cuando la presentación tiene partes que hay que ver con cierto nivel de detalle, quita cierto protagonismo al interlocutor.

Además de imágenes, Zoom permite también utilizar como fondos virtuales vídeos en formato MP4 or MOV con una resolución mínima de 480×360 píxeles en 360p y una máxima de 1920×1080 píxeles en 1080p, aunque yo en general para transmitir vídeo o una presentación pesada suelo preferir hacerlo desde la nube. Este tipo de setup mediante fondos virtuales, en principio, pretendo que me ayude a recuperar sensaciones con respecto a una clase presencial, como la de poder moverme por delante de mi presentación, señalar partes de una diapositiva, etc., aunque aún tengo que ver cómo lo organizo en términos de espacio.

Y hasta aquí, lo que han dado de sí mis últimas pruebas. Esta semana tengo varias sesiones de clase con un curso in-company internacional, así que seguramente vaya incorporando algunas otras cuestiones que también quiero probar, y que ya intentaré seguir contándoos más adelante.



Enrique Dans
Enlace: Mejorando la interacción en videoconferencias

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