La telemedicina, el futuro y el cambio de hábitos

IMAGE: Needpix (CC0)

Las plataformas de telemedicina siguen captando interesantes volúmenes de inversión debido a la aceleración que ha supuesto la pandemia de COVID-19: en China, la plataforma Miaoshou Doctor, que brinda servicios en un modelo de «cuidado de la salud + medicamentos + seguro» a través de un hospital online, una app, una página de compra y distribución de medicamentos y un seguro médico, ha captado 84 millones de dólares en una serie D de financiación, en una valoración que excede los mil millones de dólares.

En Rusia, BestDoctor, una plataforma de seguro médico privado que ofrece asistencia médica y consultas 24×7, recomendaciones sobre atención preventiva y soporte online de sus médicos, y que está experimentado un fuerte crecimiento durante la pandemia, acaba también de levantar una ronda de 4.5 millones de dólares.

Y en los Estados Unidos, Gyant, una plataforma de salud que trabaja con veinticuatro hospitales y seguros médicos para mejorar la comunicación y el compromiso entre médicos y paciente mediante el uso de inteligencia artificial, ha cerrado también una ronda de $ 13.6 millones.

La combinación de información de los pacientes, algoritmia avanzada y plataformas de interacción remota para la comunicación con médicos está convirtiéndose en una de las grandes oportunidades del momento. En general, la interacción entre pacientes y médicos dista mucho de estar a la altura de lo que debería o podría ser en prácticamente ningún país, y la pandemia no ha hecho más que evidenciarlo.

Quienes han tratado de proporcionar un mejor servicio a sus usuarios apostando por la telemedicina durante un momento de incertidumbre y preocupación como el que vivimos, han acertado claramente, y en general, lo han hecho a la manera «tradicional»: plataformas de consulta remota con personas detrás. Añadir algoritmia para optimizar su funcionamiento tiene el problema de que, por el momento, pocos pacientes se sientes cómodos recibiendo consejo médico de una máquina, pero es algo que, en el contexto de la actividad, se vislumbra cada vez de una forma más clara como el verdadero futuro, que lejos de sustituir a los facultativos, les permite centrarse en tareas de verdadero valor añadido en la relación con el paciente.

Si añadimos actividades como la gestión de la información médica y de las pruebas diagnósticas, y la reacción frente a posibles emergencias, hablamos de un ámbito de servicios sumamente importante, con una percepción crítica, en el que prácticamente todo está por hacer, y al que la reciente crisis ha otorgado una importancia aún mayor. En no mucho tiempo, dado el dinamismo del ecosistema, mucho de lo que considerábamos normal en la prestación de servicios de salud dejará de serlo, y dará paso a un entorno y a unos hábitos completamente diferentes. ¿Alguien se ve acudiendo a una app como primer paso ante un síntoma o un trastorno determinado, y gestionando la interacción a partir de ahí? Pues podéis ir pensando en ello.



Enrique Dans
Enlace: La telemedicina, el futuro y el cambio de hábitos

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies