La pandemia y nuestra interfaz con el mundo

IMAGE: Evan Amos (CC0)

Las medidas de confinamiento impuestas para evitar la dispersión de COVID-19 son una oportunidad muy interesante para pensar en nuestra interfaz con el mundo, y las oportunidades para redefinirlas en el período que vamos a vivir cuando esas medidas terminen. Para la inmensa mayoría, las semanas de confinamiento han supuesto más tiempo delante de una pantalla, sea más grande (ordenador) o más pequeña (smartphone), pero en cualquier caso, una pantalla: una superficie bidimensional delante de nuestros ojos.

¿Cuál habría sido la experiencia si nuestra interfaz habitual no fuese esa pantalla bidimensional, sino algo más rico e inmersivo? ¿Y cómo va a ser esa experiencia en los meses que vienen, con medidas menos rígidas pero multitud de situaciones en las que muchos negocios van a encontrarse con cambios de todo tipo en sus modelos de interacción? Si algo tengo claro es que la pandemia va a representar, para quienes lo sepan aprovechar, una oportunidad enorme para la transformación digital y para el rediseño de muchas cosas: pensar que mis alumnos, por ejemplo, van a seguir experimentando su interacción con los contenidos a través de algo tan externo y ajeno como una pantalla, que crea una frontera que nos separa inmediatamente de ellos y nos recuerda constantemente que estamos en un plano de interacción diferente, me generaría incluso dudas acerca de la continuidad de mi modelo. Para todos aquellos que llevan a cabo su trabajo mediante modelos basados en la interacción con personas, no plantear alternativas suficientemente ricas a la interacción presencial supone un continuismo absurdo, no aprovechar una discontinuidad tan grande como la que estamos viviendo – y que seguramente, además, no acabe cuando finalicen las medidas de confinamiento.

Si existe un momento para plantearse la importancia de la realidad virtual, es sin duda este. Y en ese sentido, hace ya varios años que escribí que Apple tenía precisamente el desarrollo de ese ámbito, el de la realidad virtual y aumentada, como su próximo as en la manga. La compañía lleva aparentemente tiempo trabajando en un head-mounted display (HMD) que, con patentes incluidas, permita al usuario interaccionar con contenidos de una manera mucho más ventajosa que a través de la pantalla de un ordenador, una tableta o un smartphone. Ademas, en octubre de 2019 adquirió IKinema, una compañía británica especializada en animación de procedimientos en tiempo real y tecnología de resolución de cuerpo entero, y ahora parece estar en vías de adquisición por unos cien millones de dólares de NextVR, una compañía de creación de contenidos en realidad virtual que tiene acuerdos con numerosas ligas, competiciones deportivas, películas, etc. y cuyos trabajadores ya habrían recibido las noticias de que tienen que reubicarse en las proximidades de Cupertino.

Obviamente, los progresos de Apple tendrán que ver con su cada vez más elevado interés por los servicios, lo que llevará a que podamos esperarnos un fuerte impulso de juegos, series, películas y contenidos en general diseñados para ser visualizadas en su visor de realidad virtual. Pero si de algo me caben pocas dudas es que un lanzamiento de un visor por parte de la marca de la manzana representaría toda una nueva categoría que reinventar – ya hay numerosos visores creados por marcas como Oculus, HTC, Google o Microsoft, pero ninguno ha alcanzado un éxito o una aceptación masiva – que, ademas, llevaría a los usuarios de la marca a hacer cola en sus tiendas, mucho más si lo unimos a una oferta importante de contenidos. Estaríamos, como en tantas ocasiones anteriores, ante una de esas oportunidades en las que Apple no es la primera en llegar a una tecnología, pero sí la que consigue dotarla de un atractivo que posibilita su adopción masiva. Y como en ocasiones anteriores, un éxito de Apple en el terreno de la realidad virtual sería un impulso enorme para toda la categoría, con todo lo que ello conlleva para el futuro de la interacción.

Mira bien ese objeto que ves en la imagen, porque seguramente vaya a formar parte de tu equipamiento en breve, sea así o reinterpretado de alguna manera. Hace tiempo que tengo claro que la pantalla, a pesar del gran uso que hago de la misma – o precisamente por ello – es algo que se interpone entre los contenidos y yo, y que veo venir un futuro en el que muchos de los contenidos, sean entretenimiento, formación, interacción o de otros tipos nos llegarán a través de algún tipo de visor que proyecta esas imágenes a poca distancia de nuestros ojos y nos ofrece una percepción completa e inmersiva. Ahora, además, empiezo a tener claro que la pandemia va a actuar como un fuerte estímulo para la adopción masiva de una tecnología a la que, claramente, le ha llegado su momento. Si no has adquirido aún familiaridad con ella, si no te has planteado cómo va a influir en tu negocio, vete empezando a pensar sobre ello.



Enrique Dans
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