La crisis, los servicios y los resultados de Apple

IMAGE: E. Dans - CC BY

La presentación de los resultados financieros del primer trimestre del año de Apple ha dejado, sin duda, algunas sorpresas interesantes.

La primera de ellas, que en un trimestre marcado claramente por la pandemia del coronavirus, con drásticas restricciones a la movilidad de las personas y con las tiendas cerradas, la compañía ha sido capaz no solo de mejorar su ventas y de sobrepasar las previsiones de los analistas mostrando una notable resiliencia ante las circunstancias, sino además, de obtener un fuerte crecimiento en su división de servicios y de wearables, dos apuestas relativamente recientes dentro del plan estratégico de la compañía.

Los ingresos globales, de 58,300 millones de dólares, suponen un incremento del 1% sobre el mismo período del año pasado en un contexto obviamente muy difícil, lo que además excede el consenso de 54,540 millones esperado por los analistas. Un 1% no es mucho, pero ya querrían muchas compañías verse así en una época en la que, en general y salvo casos atípicos como el de Amazon, las cuentas han tendido claramente al rojo. Pero más allá del numero global, lo verdaderamente interesante son los 13,350 millones de dólares de la división de servicios frente a los 11,450 millones del año pasado; junto con los 6,280 millones de dólares de la división de wearables y accesorios frente a los 5,130 millones de hace un año. Fundamentalmente, porque el énfasis en esas dos divisiones es relativamente reciente, y prueba un reenfoque estratégico que, efectivamente, ha servido para equilibrar las cuentas de la compañía en un momento complicado para todo el mundo. Mientras todo el mundo sufría por la pandemia, Apple ha tenido en los servicios y en los wearables su auténtica mascarilla protectora.

La pregunta, obviamente, no es qué pasará durante la pandemia, que se supone un período relativamente corto – o eso esperamos – sino, más bien, durante la siguiente fase, la de la crisis económica provocada por ésta. Pensar que mientras hemos estado confinados, un servicio de lanzamiento relativamente reciente como Apple News pueda haber alcanzado los 125 millones de usuarios mensuales activos no tiene por qué resultar especialmente sorprendente dado el fortísimo paraguas corporativo que supone la marca Apple.

Lo interesante puede ser pensar cuántos de esos usuarios seguirán pagando los diez dólares mensuales que cuesta en medio de una crisis económica que se presume no solo dura, sino además, prolongada. En general, servicios de suscripción como Netflix, Spotify, Apple Music, etc. pueden considerarse relativamente suntuarios en el sentido en que los contenidos a los que dan acceso pueden, en la mayoría de los casos, obtenerse sin necesidad de pagar su suscripción a través de otros canales más o menos regulares, lo que implica que la decisión de pagar se debe, fundamentalmente, a una cuestión de comodidad y conveniencia. En ese sentido, los servicios que han servido a Apple para equilibrar sus cuentas durante la pandemia podrían ser susceptibles de generarle un relativo disgusto en la fase de la post-pandemia, sobre todo si la crisis económica resulta ser intensa o se prolonga en el tiempo. De hecho, el propio Tim Cook se hace eco de esa incertidumbre.

En general, en términos de teoría económica, los servicios tienen cierta reputación de ser más sensibles a las crisis económicas que los productos tangibles. Pero con Apple, en realidad, tienden a aplicar pocas reglas generales. Ya veremos cómo siguen evolucionando sus cuentas en el futuro.



Enrique Dans
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