Herramientas de proctoring online, en El País

¿Es tan fácil copiar en un examen virtual? Esta herramienta vigila a los alumnos - El País

Isabel Rubio, de El País, me envió algunas preguntas por correo electrónico para documentar su artículo titulado «¿Es tan fácil copiar en un examen virtual? Esta herramienta vigila a los alumnos» (pdf), en el que trata el uso de herramientas de online proctoring como Smowl para hacer exámenes, que se han popularizado mucho debido a las restricciones del período de confinamiento derivado de la pandemia. Isabel también me pidió que la pusiese en contacto con algún alumno que hubiese participado en el examen (gracias, Pilar! 🙂 y que pudiera aportar su opinión.

Anteriormente, compartí mi experiencia utilizando Smowl en un artículo titulado «Experimentando con herramientas educativas: exámenes a través de la red«, posteriormente lo he utilizado con otro grupo de estudiantes – en esta ocasión, más jóvenes, en un electivo del BBA de IE University – y de nuevo, con muy buenos resultados.

Desde que escribí aquel artículo, he podido ver movimientos de protesta en Twitter utilizando el hashtag #NoSmowl que, desde mi punto de vista, tienen muy poco sentido. Protestar contra algo es muy sencillo, otra cosa es que los argumentos tengan realmente sentido. Existen numerosas herramientas de proctoring online, y Smowl es, desde mi punto de vista, una de las que mejor gestiona el balance entre el necesario nivel de control que es preciso ejercer sobre la actividad del alumno y el respeto a su privacidad. Como profesor, no veo ni escucho a mis alumnos mientras hacen el examen, y solo cuando la herramienta detecta algún comportamiento sospechoso (una conversación, otra persona, etc.), es cuando puedo entrar en la consola y, eventualmente, tomar una decisión sobre ella.

Es importante entender que la herramienta no graba todo lo que hace el alumno, sino solo cuando se produce lo que sus algoritmos detectan como un comportamiento sospechoso. Podríamos discutir – y sería seguramente muy interesante – si los exámenes son un método adecuado para evaluar el aprendizaje, si conviene seguir utilizándolos cuando trasladamos la experiencia a la red, o si deberían ser sustituidos por modelos basados en proyectos o en trabajos de otro tipo, pero mientras los exámenes sigan estando ahi, Smowl me parece una herramienta muy adecuada para llevarlos a cabo – y no tengo nada que ver con la compañía más allá de ser usuario de sus productos.

De hecho, he tenido anécdotas de todo tipo con Smowl, y en ningún caso he sentido que invadiese la privacidad de mis alumnos ni que fuese especialmente intrusiva, o no más que lo que supone hacer un examen en un aula. El alumno que hizo su examen desde el baño para evitar que el software detectase eventuales gritos de su hija de dos años podría perfectamente haberse evitado la incomodidad, porque el software no interrumpe el examen ni toma ninguna decisión, simplemente habría grabado ese momento y me lo habría presentado para su inspección. La alumna cuyo padre entró en la habitación en la que estaba haciendo el examen para avisarla de que salía de casa y que rápidamente me envió un mensaje para avisarme podía, también estar tranquila: mientras su padre no hubiese empezado a hablar con ella sobre el examen, cosa muy poco probable, no habría pasado nada.

Hay otras herramientas, y algunas de ellas me han parecido sensiblemente más intrusivas. Como todo, es una cuestión de balance, y hay que tenerlo en cuenta cuando se escogen este tipo de herramientas.

A continuación, las preguntas que intercambié con Isabel:

P. ¿Por qué decidisteis empezar a usar Smowl? ¿Habíais utilizado antes algún sistema similar?

R. Smowl fue la herramienta de proctoring que escogimos después de un amplio estudio de alternativas, fundamentalmente porque nos pareció que tenía un balance razonable entre el nivel de control que ofrece y la sensación distópica o de vigilancia que provoca en el alumno. Anteriormente no habíamos tenido la necesidad de utilizar ese tipo de herramientas: en la gran mayoría de nuestros cursos en formato híbrido o blended se evaluaba a los alumnos mediante otro tipo de mecanismos distintos del examen (un mix de trabajos individuales, en grupo, participación en clase, etc.) o bien se situaban los exámenes en las sesiones presenciales.

P. ¿Para qué lo habéis probado exactamente y cómo ha sido la experiencia?

R. En mi caso, y dado que tenía en mi programa un examen en la última sesión del curso, lo utilicé para poder seguir ofreciendo a los alumnos un programa idéntico al que habíamos pactado al principio del curso, y así generar una impresión de normalidad, de que las cosas seguían funcionando perfectamente a pesar de las circunstancias. Mi examen, generalmente, es un caso corto con un par de preguntas muy conceptuales – sin una respuesta directa como tal, sino con posibilidades, teorías, etc. – que los alumnos deben responder en su laptop, con la posibilidad de consultar básicamente lo que quieran en la red o fuera de ella – excepto, lógicamente, ayuda de otras personas. Cuando se hace en clase, no tengo ningún problema con ese formato de examen, y es más, muchos alumnos consideran que ese formato de examen es una buena manera de aprovechar un examen para introducir elementos formativos, para aprender durante el examen. A veces me llevo incluso un invitado de la compañía de la que habla el examen, para que los alumnos puedan hacerle preguntas y elaborar sus respuestas con más elementos.

Al llevarlo a online con Smowl, la experiencia fue muy similar. Lo fundamental fue quitar el miedo a la herramienta: Smowl nunca te va a suspender, ni va a cerrar tu examen si cree que estás copiando o algo así. Smowl genera un informe con las incidencias, y el profesor puede evaluar por sí mismo si había alguien ayudándote, o era simplemente un bebé chillando, tu gato maullando o una llamada de teléfono. Si tu padre entra en la habitación para despedirse porque se va a trabajar, yo como profesor puedo escuchar lo que te dijo, deducir que no era un intento de copiar nada, y pasar por alto esa incidencia. Aún así, tuve anécdotas curiosas, como un alumno que, preocupado porque Smowl identificase ruidos como incidencias y teniendo a su hija de dos años en casa, decidió encerrarse en el baño para hacer el examen… algo obviamente innecesario! Después me envió una foto, y le comenté que no había hecho ninguna falta que hiciese el examen en una situación tan incómoda. La comunicación con los alumnos es fundamental.

P. ¿Cuáles son las principales diferencias que habéis encontrado entre hacerlo con Smowl y hacerlo de forma presencial?

R. La diferencia fundamental es que en un examen presencial, los alumnos satisfacen sus dudas e inquietudes simplemente levantando la mano y preguntando, y por tanto en online tienes que procurar darles un canal para que hagan esas preguntas de manera muy fluida y directa, algo que te permita darles una respuesta muy rápida, porque si les estás controlando el tiempo, no puedes esperar que estén satisfechos si parte de ese tiempo no pueden trabajar porque les ha surgido una duda. Yo permití que los alumnos me hiciesen preguntas por correo electrónico, por Telegram, por SMS y hasta por teléfono, y hubo momentos que para mí fueron un poco complicados atendiendo a tantos canales a la vez, pero creo que en general el resultado fue bueno.

P. ¿Qué ventajas le veis al sistema?

R. La ventaja es que puedes mantener la dinámica de un examen con una normalidad prácticamente total, y el alumno no experimenta una sensación de excesiva vigilancia, simplemente sabe que la cámara está encendida y que hay cosas que no debe hacer – pero que si las hace, el profesor aún podrá evaluar si constituyen o no una violación de las reglas. En ese sentido, creo que el balance está bien conseguido. No me gustaría, como ocurre con otras herramientas similares, tener la sensación de que me estoy «entrometiendo» en las casas de mis alumnos…

P. ¿Y desventajas o alguna limitación?

R. Todo tiene limitaciones, y criticar una herramienta es muy fácil, pero la actitud en este tipo de situaciones debería ser tratar de hacer las cosas lo mejor posible con las herramientas que tienes. Supongo que si un alumno quisiera protestar porque considera la herramienta una violación de su privacidad, podría hacerlo, pero la realidad es que ese caso aún no se nos ha dado, y creo que en gran medida es por ese balance razonable de la vigilancia de lo que están haciendo durante el examen.

P. ¿Lo veis más como una solución temporal durante la pandemia o como una alternativa a largo plazo?

R. Es una solución adecuada durante la pandemia, pero también para que un alumno, por ejemplo, pueda hacer un examen en remoto si está enfermo, si se ha tenido que quedar en su casa por la razón que sea, si ha tenido que irse de viaje, etc., circunstancias que ya teníamos de manera relativamente habitual, pero que ahora, en la fase de la post-pandemia, tendremos más a menudo. Antes, si un alumno se pillaba un simple catarro y se perdía un examen, teníamos un problema. Ahora le podemos ofrecer una alternativa razonable y con un nivel de control satisfactorio.

P. Si algún alumno se niega a utilizar Smowl, ¿le dais otra opción? ¿Cuál?

R. No nos ha ocurrido, pero imagino que correspondería al profesor tomar la decisión y buscar una alternativa que no fuese vista como injusta para con el resto de sus compañeros.



Enrique Dans
Enlace: Herramientas de proctoring online, en El País

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