El problema de depender de terceros

IMAGE: CIW Team (CC BY-SA)

Un interesante artículo en Harvard Business Review, titulado «Don’t let platforms commoditize your business«, expande una idea que llevo aconsejando a todo aquel que me escucha en mis clases y conferencias: por mucho que te pueda parecer atractivo utilizar una plataforma online establecida para tus fines, sean estos vender online o cuestiones como dar más alcance a tus contenidos o a tu marca, trata de construir tu propia presencia en la red completamente independiente de ese tipo de plataformas, y utilízalas simplemente como una forma de suplementar lo que haces, no como una sustitución.

A lo largo de los años, además, he tenido tiempo de comprobarlo: cuando dependes completamente de una plataforma sea la que sea, no estás trabajando para ti, sino para un tercero, que puede además sufrir sus propias crisis o cambiar sus reglas en cualquier momento. Puedes vender en Amazon o en Alibaba, por supuesto, y cuanto mejor las uses, más te asesores y más conocimiento tengas sobre su funcionamiento, mejor… pero nunca dejes de mantener tu propia página en la red con un mecanismo que te permita vender, enviar y facturar independientemente al margen de esas plataformas. Puedes utilizar LinkedIn, Facebook o Twitter para distribuir lo que escribes, pero no generes contenido directamente en ellas, por atractivo ny sencillo que te parezca: terminarás trabajando para ellos y dejando de construir una presencia propia que, en algún momento, lamentarás no haber creado. Limítate a utilizar las plataformas sociales para distribuir los enlaces a tu contenido, pero mantén el control completo sobre el mismo y sobre su permalink. Llevo literalmente décadas dando ese consejo.

Por supuesto, la dimensión de muchas de esas plataformas puede hacer que utilizarlas sea una tentación imposible de evitar en muchos momentos, y mantenerse al margen de ellas puede resultar simplemente absurdo. Pero de nuevo: complemento, no sustituto, aunque por momentos pueda parecerte recomendable dedicarte íntegramente a ellas. Pero no abandones tu propia presencia, la página en la que tú controlas todos los elementos, donde el que indexas eres tú, y en la que puedes construir completamente en torno a ti mismo y a tu marca, sin pasar a ser uno más en un inventario enorme.

Existen infinidad de herramientas que permiten mantener una presencia online razonable de manera sencilla. Dejar de hacerlo es empezar a trabajar para un tercero, que además, puede cambiar en cualquier momento las condiciones que tiene contigo. Independientemente de que el 90% de tus ventas o de tu tráfico puedan venir de una plataforma, no dejes de mantener tu propia presencia.

Un artículo largo, pero verdaderamente recomendable.



Enrique Dans
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