Cuando la comunicación interna es un síntoma

Workplace by Facebook (logo BW)Mi columna de El Español de esta semana se titula “Trabajo y comunicación interna“, y es un intento de explicar por qué creo que el desarrollo y progresiva popularización de nuevas herramientas de comunicación interna como Slack o Workplace by Facebook responde, más que a una moda, a toda una nueva manera de entender el trabajo y las relaciones laborales, a una auténtica redefinición de los entornos corporativos.

La comunicación interna no es simplemente algo deseable, una prueba de una cultura corporativa bien desarrollada o una ventaja competitiva – que efectivamente, puede llegar a serlo. En realidad, disponer de herramientas como mensajería instantánea, grupos, feeds de noticias, chats, vídeos en vivo, documentos compartidos o búsqueda potenciada es algo que se revela completamente imprescindible para las nuevas formas de trabajo: empresas cada vez más independientes del espacio de trabajo, donde las personas, en muchas ocasiones, son más productivos trabajando desde su casa o decidiendo con total libertad cuándo necesitan o no necesitan acudir a una sede corporativa. Compañías mucho más distribuidas, pero en las que esa mayor dispersión no se convierte en un mayor nivel de separación ni en un desarraigo, sino en todo lo contrario, casi en un pretexto para mantener un nivel mayor de relación, de intercambio permanente de información, de trabajo en grupo.

Una nueva forma de trabajar que a los que aún viven anclados en las normas de la empresa tradicional, les chirría, porque atenta contra la separación entre vida profesional y vida personal, contra esos contratos que teóricamente implican un número de horas determinadas en un espacio definido, contra esa idea de “trabajo porque no me queda más remedio para obtener unos ingresos que me sirven para hacer aquello que, en realidad, querría estar haciendo en lugar de trabajar”. Las nuevas formas de trabajo y las nuevas compañías basadas en ellas buscan personas que trabajan porque les gusta lo que hacen, porque se comprometen con una serie de valores o con una estrategia, y porque les atrae, les supone un reto dedicarse a ello. Y para ello, cuantas más y mejores herramientas de comunicación interna, mejor, porque combinadas con las adecuadas infraestructuras – lugares de trabajo con configuración flexible que maximizan la comunicación y ofrecen salas de reuniones, zonas con más privacidad y espacios adecuados para cada función – permiten generar dinámicas extremadamente productivas y condiciones de trabajo menos alienantes.

Una buena comunicación interna no es cuestión de herramientas, aunque las herramientas puedan ser extremadamente importantes. Es cuestión de cultura corporativa y de identificación con una nueva forma de trabajar, que para muchos supone un cambio fortísimo del contrato psicológico entre empresa y trabajador. Parte de tu trabajo es hacer determinadas cosas, otra parte es compartirlo para que esas cosas se hagan cada vez mejor. La comunicación y el desarrollo del entorno como parte del trabajo de la persona, como clave en la maximización del rendimiento del trabajador y de la organización en su conjunto. En algunas compañías que conozco bien, no van mal encaminados. En otras, hablas de este tipo de cosas y te miran como si fueras un iluminado o estuvieses completamente loco. En un plazo de diez años, ya veremos cuáles siguen ahi y cuáles no…

 

 

 

This article is also available in English in my Medium page, “What internal communication says about a company

 


Enrique Dans
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