Cargadores inalámbricos y eficiencia energética

IMAGE: Yootech wireless charger

Un experimento llevado a cabo por Eric Ravenscraft para OneZero, titulada «Wireless charging is a disaster waiting to happen«, revela la sorprendente ineficiencia de las bases de carga inalámbricas para smartphones y otros dispositivos, en un momento en que su uso está creciendo cada vez más y en el que incluso se rumorea que algunos próximos modelos de smartphones podrían venir sin ningún tipo de enchufe físico, con el fin de posibilitar un mejor diseño y aislamiento.

Según demuestra el artículo, la carga inalámbrica consume entre un 39% y un 80% más de energía que su equivalente mediante un enchufe físico, energía que se disipa en forma de calor. Este efecto se hace más o menos intenso en función del diseño de los cargadores: en aquellos que tienen poco margen de error en el alineamiento son sensiblemente más eficientes que los que están pensados simplemente para dejar el smartphone encima de ellos sin más preocupación, dado que en muchas ocasiones, factores de únicamente milímetros en la alineación inciden en una mayor o menor eficiencia en la carga.

El problema, lógicamente, no está en la escala individual. Indudablemente, muchos usuarios podrían estar dispuestos a cambiar eficiencia por comodidad o por estética, y en términos económicos, considerando el coste de la electricidad, realmente la diferencia es muy escasa. Sin embargo el problema surge cuando lo consideramos a nivel agregado: con más de tres mil millones de smartphones en el planeta, si un cambio en su diseño lleva al uso mayoritario de cargadores inalámbricos, estaríamos hablando de en torno a un 50% como media de energía más que sería utilizada en su carga, energía que, además, no incidiría en ninguna contrapartida más que en la generación de calor. Esta ineficiencia provocaría un impacto medible en la infraestructura de generación de energía, en un momento en el que, precisamente, existe una presión cada vez mayor para incrementar su eficiencia.

Es posible que esos niveles de ineficiencia fuesen los que, hace algunos años, llevasen a Apple a cancelar el lanzamiento de su base de carga inalámbrica que ya había sido anunciada, y que las especulaciones sobre el lanzamiento de un próximo iPhone sin enchufe puedan responder a algún tipo de diseño más eficiente en ese sentido. En cualquier caso, sería interesante, en el futuro, examinar ese tipo de dispositivos o rediseñarlos de manera que esa ineficiencia se reduzca lo más posible, para evitar efectos multiplicativos que redunden en un montón de energía desperdiciada absurdamente.

El diablo está, en muchas ocasiones, en esos pequeños detalles.



Enrique Dans
Enlace: Cargadores inalámbricos y eficiencia energética

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies